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Todas las interacciones con las mascotas caninas exponen a los humanos a contagiarse con parásito que genera quistes en órganos vitales.

El lengüetazo, una de las manifestaciones de cariño más usuales de los perros, está contagiando a los humanos de una enfermedad endémica y altamente contagiosa, la hidatidosis, que también ataca a las personas que acarician a las mascotas y consumen alimentos sin lavarse las manos.

“La única forma en que las personas se enfermen es directamente desde el perro. El animal tiene el parásito adulto y lo elimina en las fecas. Al limpiarse el ano con la lengua, luego contagia al humano”, explicó la médico veterinario Claudia Álvarez.

Pese a que la mortalidad es baja, los quistes hidatídicos se alojan en órganos vitales y deben ser removidos con cirugía, lo que implica riesgos para las personas, agregó la también vocera del Colegio Médico Veterinario de Chile (Comevet).

Al respecto, la especialista sugirió evitar el lengüetazo del perro, lavarse las manos después de tocar o acariciar a la mascota, además de tenerla desparasitada. Finalmente, recomendó no alimentar a los caninos con vísceras crudas provenientes de ganado faenado y manipular de forma segura las fecas.

En Chile, detalló Claudia Álvarez, se presentan 1,2 casos de hidatidosis por cada cien mil habitantes, con mayor prevalencia en la austral región de Aysén, donde solo durante 2017 se presentaron 34 casos.

fuente lifestyle.americaeconomia
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