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¿Recuerdas cuando disfrutabas de tu empleo? Puedes volver a ello, disfrutando lo que haces y sobreponiéndote a las presiones con estos sencillos consejos

Si hasta hoy te has estado enfrentando a un ambiente laboral hostil y estresante, esta nota es para ti. No tienes porque dejar que las presiones laborales te afecten y mucho menos porque llevarlas a casa. Existen métodos prácticos para poder recuperar tu serenidad aún en tus horas de trabajo. Aquí nuestra recopilación:

Organiza tu día de trabajo. Cuando sabes qué esperar y qué harás durante el día sentirás más tranquilidad que cuando no sabes que esperar.

Levántate más temprano. Si tienes más tiempo para hacer tu rutina de mañana te sentirás más relajada, porque puedes tomarte tu tiempo bañándote, masajeándote, etc.

Desayuna bien. El consumo regular de vitamina C, vitamina A, ácido fólico y zinc, es vital para reducir los efectos negativos que causa el estrés al sistema inmune. Consume un alimento rico en Vitamina C como: naranja, limón, guayaba, kiwi, zarzamoras, frambuesas, etc. Sino puedes beber un licuado de germen de trigo que es rico en zinc.

En el trabajo

Establece prioridades. Al ir saliendo de cosas pendientes, te sentirás orgullosa y de mejor humor.

Delega cuantas tareas puedas. Si estas en una posición que te lo permite, confía en tus empleados y delega responsabilidades.

– Controla el teléfono. Si has de realizar varias llamadas, trata de agruparlas todas juntas porque sino se tiende a perder tiempo de más.

Programa tiempo para pensar.  Muchas veces por tratar de terminar más rápido, no tomamos el tiempo necesario para analizar y hasta reflexionar sobre las actividades que estamos realizando.

Para reducir el cansancio mental y el impacto de la mala postura, es importante tomar un descanso al menos una vez cada hora.  Para ello, conviene levantarse, estirarse y caminar por la oficina.

No comas en el escritorio.  Así aumentarás tu productividad y, a la vez, reducirá el estrés.

– Hazte un automasaje en las manos. Si sientes que está a punto de dolerte la cabeza y que tienes mucha tensión acumulada en hombros, cuello y brazos, no dudes en tomar entre 5 y 10 minutos para darte un masaje en las manos. Debes hacer presión con tu pulgar derecho en la mano izquierda y luego con la mano contraria. Haz la mayor presión en la parte interna de la mano, justo debajo del dedo pulgar.

Toma una infusión relajante. Puede ser té verde o cualquier otro tipo de té.

 Escucha música. Oye el estilo que prefieres y que sientes que te relaja.

– Ríe y haz reír. La risa es uno de los mejores remedios para el estrés.

Respira serenamente. Cuando sientas mayor presión, respira lentamente por la nariz y bota el aire por la boca. Permite que tus pulmones y tu cerebro se llenen del oxigeno suficiente para enviar la orden de mantener todo tu organismo en calma.

– Toma agua. Tomar agua ayuda a calmar la ansiedad y disminuye la tensión, además de que te ayuda a mantenerte hidratada.

Coloca plantas a tu alrededor. Algunos estudios sugieren que las plantas en el hogar pueden ayudar a reducir la presión arterial y a aliviar el estrés.

De regreso en casa

-Practica ejercicio. Estudios científicos han demostrado que el ejercicio ayuda a prevenir el estrés y la ansiedad ya que, además de mejorar la apariencia física, estimula la producción de endorfinas, sustancias naturales en nuestro cuerpo que favorecen el buen humor. Se recomienda la práctica de al menos 30 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada, como: correr, caminar, nadar, andar en bicicleta, o baile.

 Mantente positiva y desconéctate. Olvida lo que ocurre en la oficina. Busca distracciones como ver una película cómica o leer un libro interesante. Asiste a eventos que te atraigan y haz todo lo que gustes en tu tiempo libre sin pensar en el trabajo.

– Toma un baño. Relajarse tomando un baño cálido en las noches es una gran manera de relajarse y de preparar tu cuerpo para el sueño. Apaga las luces y coloca algunas velas alrededor de tu bañera para generar un ambiente de tranquilidad.

– Duerme el tiempo suficiente. Si vives de forma frenética vas a sentirte exhausta y estresada. Asegúrate de dormir el tiempo suficiente. De esta forma podrás hacer frente a los afanes de cada día.

Fuente: Eva.hn