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La economía ha hecho prescindir al venezolano de ciertos servicios, que al no tenerlos, podrían significar un gasto mayor a largo plazo.

En la actualidad, la situación económica del país ha hecho preguntarse al venezolano si realmente es necesario tener un seguro. Todo indica que obtener el respaldo de una aseguradora,  se torna en compra y firma, solo si es obligatorio.

Un seguro, no solo podría representar la protección de tus bienes materiales sino marcar la diferencia de una gran pérdida financiera a largo plazo.  Sí, aunque suene un poco trascendental, también puede ser el servicio que proteja tu bolsillo.

Asegúrate de prevenir

  • Salud: No importa tu condición física o edad. Todos estamos expuestos a sufrir cualquier tipo de accidentes que pueden provocar todo tipo de lesiones. En otros casos, enfermedades inesperadas también podrían presentarse, requiriendo tratamientos de larga duración. De no tener un seguro que te respalde, el gasto monetario podría ser significativo.

 

  • Daños o Robo de bienes: No solo tu salud está expuesta sino también tu casa y vehículo. Incendios, eventos naturales y robos pueden interferir en tu tranquilidad. En estos días, los amigos de lo ajeno, están por doquier. Una póliza patrimonial podría apoyarte a nivel financiero. De otra forma, los gastos tendrán que afrontarse por cuenta propia. Tal vez se cree que los costos de las primas de seguro, no son justificables, pero reponer solo los artículos electrónicos, se puede transformar en costo a precio dólar.

 

 

  • Perdida de un ser querido: Nadie quiere pensar en ello, pero la responsabilidad nos exige hacerlo. Prevenir la tranquilidad a futuro, puede estar a un paso de una póliza de vida. Esta, es capaz de cubrir préstamos hipotecarios, cuentas de unidad familiar, el cuidado de los niños y los gastos que representa un funeral, junto sus respectivos impuestos.

 

Con esto, la pregunta ha sido contestada, la tranquilidad de tu familia y la tuya propia, vale el “sacrificio”.  La finalidad real de un seguro, es reducir el riesgo financiero ante cualquier evento extraordinario. Evita preocupaciones a futuro y ¡asegúrate de cualquier eventualidad!

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