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Aunque el café y el mate reinan en América Latina, uno de sus países se erige como uno de los mayores consumidores del mundo de esta popular infusión.

Así como Brasil es el campeón latinoamericano del consumo de café y Uruguay lo es con el mate, por delante de Argentina o Paraguay, Chile hace lo propio con el té, la segunda bebida más popular del mundo luego del agua.

Con 428 tazas per cápita anuales, el fanatismo de los habitantes de la nación austral por esta infusión sobrepasa al de alemanes, chinos e indios. De todos modos, Turquía tiene el cetro mundial, dado que más que cuadriplica el consumo de los sudamericanos.

Conocedor de la devoción chilena por esta bebida, Stephen Twining, décima generación de la casa Twining, visitó el país y advirtió que la alta demanda no garantiza una correcta preparación.

“Nuestros ‘masterblenders’ viajan por el mundo buscando las mejores hojas de camelia sinensis, planta de la cual proviene el té, a fin de conseguir el mismo sabor que nos ha caracterizado por más de tres siglos”, aseguró.

Los maestros mezcladores controlan todos los pasos del proceso de compra del té para garantizar que cada taza tenga la mejor calidad posible. Según cuenta el experto inglés, para conseguirlo, se comprueba la calidad y se degusta cada té al menos ocho veces.

A continuación, los consejos esenciales para conseguir el mejor té:

1.- Elige la variedad que va con tu estado de ánimo. Por ejemplo, si se estás cansado, una taza de té negro te dará un golpe energético. Si te sientes demasiado satisfecho después de una comida pesada, una taza de menta te ayudará en la digestión, y si necesitas dormir tranquilamente, la camomilla te relajará para conseguir un profundo sueño. Y si andas creativo, déjate llevar por tu propia imaginación, mezclando distintas variedades de té, para crear una bebida única.

2.- Usar un té de calidad. Si es posible, elige un té que no esté molido, que se noten sus hojas secas, sin restos de ramas.

3.- La taza o tetera perfecta. De seguro tienes tu taza o tazón favorito. Uno de los ingredientes más importantes del perfecto té es la taza en donde se sirve. Si amas tu taza, automáticamente sentirás que el té sabe mejor.

4.- Siempre usa agua fresca, ojalá filtrada. El té ama al oxígeno, lo ayuda a sacar mejor su sabor. La mayoría de nosotros somos culpables de reutilizar agua que ya fue hervida, pero cada vez que se vuelve a calentar va perdiendo el oxígeno, dejándonos un té sin mucho sabor. Por favor, hagamos un esfuerzo para lograr ese té divino.

5.- Asegúrate de tener la temperatura correcta del agua. Una vez que la tetera hierve, recuerda dejarla reposar unos minutos para que se enfríe levemente. Con uno o dos grados por debajo del punto de hervor, el sabor del té es más intenso y puro. Nuestro consejo más importante es que no utilices agua recién hervida, porque va a quemar la delicada hoja de té y distorsionar el sabor.

6.- Sigue las instrucciones de la caja. Cada tipo de té e infusión tiene un tiempo de reposo específico. Como “masterblenders” hemos viajado por todo el mundo y probado miles de tazas de té para lograr el sabor perfecto y te ayudamos a recrearlo en casa con las instrucciones de la caja. Por ejemplo, un té de hiervas debe infusionar entre 3 a 6 minutos, uno negro entre 2 a 3 minutos, el té verde, amarillo, blanco y oolong, deben permanecer en el agua entre 1 a 2 minutos. Sé paciente para luego disfrutar.

Fuente: Lifestyle.americaeconomia
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