Compartir

Sonara a cliché, pero la prudencia es esencial a la hora de manejar, no basta con que nosotros conduzcamos bien, debemos tomar siempre en cuenta que no todo el mundo maneja con responsabilidad y respeta las señales del semáforo, activa las luces de cruce a la hora de realizar un giro bien sea hacia la derecha o a la izquierda, o mantiene la distancia necesaria entre un vehículo y otro a la hora de circular.

Por esta razón, si no deseas ser como el resto, debes de tomar en cuenta lo siguiente:

  • No conduzcas si estás cansado(a), incluso si no es de noche. Cuando sientes cansancio (en especial si te duermes con facilidad o sufres de narcolepsia) tu velocidad de reacción se ve disminuida por lo que tu cerebro no actúa con su potencial máximo y conduces como un autómata que no tiene la capacidad de percibir los estímulos a su alrededor. Cuando eso ocurre, es más probable que te pongas en riesgo sin siquiera darte cuenta.
  • Permanece atento(a) a cualquier vehículo de emergencia que se aproxime desde cualquier dirección y dale el paso si tiene encendidas las luces de aviso y las sirenas.
  • Has uso adecuado del cinturón de seguridad.
  • No te apresures en las señales de “pare” ni cuando el semáforo esté en rojo.
  • Mantén los cauchos con una presión de aire adecuada. De acuerdo a un estudio reciente, el 5% de todos los vehículos tienen problemas con los cauchos justo antes de un accidente. Los automóviles con cauchos desinflados en más de un 25% tienen tres veces más probabilidades de sufrir un accidente por su causa que los vehículos que cuentan con neumáticos inflados de manera apropiada.
  • Evita distracciones con el celular, GPS, y con el reproductor de música por muy rápido que lo hagas y creas que lo tienes bajo control, es todo muy incierto cuando vamos con un vehículo cualquier precaución es poca.

Por ultimo, te aconsejamos que estés siempre asegurado tanto tú como tu vehículo, con un seguro que te garantice la mejor cobertura en caso de percances.

Consulta, compara y asegúrate.