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Una mascota viejita requiere de mayores cuidados, ya que su metabolismo y cuerpo cambian por completo. Para que la mantengas feliz y tenga una vida larga y sana te presentamos varios consejos que deberías seguir.

Socializar, fomentar el ejercicio, cuidar la dieta y visitar al médico veterinario con frecuencia es clave para mantener la buena salud de una mascota que entra a base tres.

 

Visita al médico veterinario al menos 2 veces al año

Alrededor de los 8 años de edad, especialmente para aquellos perros grandes, es importante hacer visitas más seguidas al veterinario ya que a esa edad, estos animales empiezan a requerir especial atención en su dieta y en su movilidad.

Es importante estar pendiente del peso, tono muscular, rango de movimiento, protocolo de suplementos y hábitos de ejercicio.

Parte de esta mecánica va a tener que incluir análisis de sangre y tal vez otro tipo de exámenes, le duela a tu mascota o a tu bolsillo. Esto ayudará a detectar de forma temprana algún cambio que pueda comprometer el bienestar de tu mascota

Preocúpate por mantener en buen estado el cuerpo maduro de tu perro

Si tu perro parece estar físicamente incómodo, no asumas que es el proceso natural del envejecimiento, no vaya a ser que está adolorido. Para confirmarlo es importante que saques una consulta con tu veterinario de cabecera y si es necesario, con un especialista. La rapidez y precisión de un diagnóstico es clave en esta etapa de la vida de tu perro.

Si quieres ayudarlo con suplementos vitamínicos, anota los siguientes, muy populares para perros de la tercera edad:

  • Sulfato de glucosamina con MSM y la membrana de la cáscara de huevo
  • Grasas omega-3 (aceite de kril)
  • Ubiquinol, una forma nueva de CoQ10. Éste se utiliza para oxigenar el corazón y el cerebro. Lleva décadas en el mercado ayudando a personas y animales.
  • Superalimentos verdes, tales como la espirulina y astaxantina.
  • Fórmulas naturales antiinflamatorias como hierbas, enzimas proteolíticas y nutracéuticos.

Ojo, siempre consulta con tu veterinario antes de darle a tu mascota alguna medicina o medicamento nuevo.

Otra forma de ayudarlo es con fisioterapia y acupuntura. Hay traumatólogos veterinarios que pueden ayudar a minimizar los síntomas de condiciones como la artritis o la artrosis. Los masajes y las compresas calientes también ayudan; tonifican los músculos, dan flexibilidad a las articulaciones y alivian el dolor pues permiten que la sangre fluya mejor.

Y si es necesario, instala rampas en casa en caso tu mascota ya no pueda subir escalones.

No ahorres en comida, su dieta debe tener proteínas de alta calidad

 

Mientras más viejitos, más proteína necesitan. Y no cualquier proteína, la de mejor calidad para que sea más digerible por su cuerpo anciano.

Alimento sin procesar siempre será la recomendación número uno. Algunos especialistas afirman que la comida procesada contiene muchos granos y alto contenido de fibra. Es económica, sí, pero puede dificultar el proceso digestivo de tu perro y es poco nutritiva pues muchas marcas suelen usar la fibra en exceso al incluirla como relleno.

Asegúrate de ejercitarlo(a) a diario

¿Cómo lograr que tu perro anciano quiera dejar su colchoneta a cambio de un paseo que le hará doler cada centímetro de su cuerpo? No hay una respuesta sencilla.

Los perros mayores y los geriátricos necesitan hacer ejercicio a diario para mantener una buena salud y al menos una caminata corta 3 veces al día ayudará a cumplir el cometido.

Estiramientos suaves son un excelente complemento y aquí los dueños son los responsables de mantener las constancia.

Promueve la socialización y estimulación mental regularmente

 

Así como a los seres humanos nos encanta interactuar con otras personas sin importar la edad que tengamos, a los perros también les gusta socializar y hacer actividades con otros perros y personas también.

Si hubiese una Casa del perro mayor, seguro que estarían llenas. Es por ello que nos toca a los dueños darles un espacio no solo para caminar y hacer sus necesidades, sino también para olfatear y juguetear con sus amigos del parque o del barrio.

Según la Dra. Karen Becker, médico veterinaria, si el miembro de cuatro patas de tu familia no se mantiene en movimiento ni hace actividades en su vida, ni socializa, su mundo podría convertirse en un lugar confuso y aterrador.

Los juguetes dispensadores de premios (comida), así como los rompecabezas para perros, también pueden ayudar a proporcionarles estimulación mental y diversión.

Las mascotas dependen de uno, no hay vuelta que darle, y el compromiso corre desde el momento en que los adquirimos –sea vía adopción, rescate o compra-, hasta el momento en que les decimos adiós. Hagamos lo mejor por darle una buena calidad de vida en todo momento, de tenerles mucha paciencia en su última etapa de vida, pero sobretodo hagamos lo mejor por darles mucho amor.

 

Via: Emedemujer