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Puede que para unas sea difícil pero se debe ganar confianza en uno mismo, solo así se podrá mejorar nuestro estilo de vida. Con solo cambiar la actitud, la postura y la forma en que hablas lograrás ¡verte imparable!

Una desarrollada y nutritiva seguridad en nosotras mismas no es algo con lo que muchas vengamos de nacimiento. No importa si ha sido por crianza, por imposición social, o por descuido, pero la confianza no ha estado en su mejor fase en estos últimos años; sin embargo, ¡tenemos buenas noticias, chicas! Se puede mejorar ¿cómo? Con estos trucos que te ayudarán a subirla y sobretodo ¡a entrenarla!

Miles de estudios han comprobado científicamente que adoptar una postura de seguridad o de poder, configura tu cerebro para que la confianza se active. Y es que tu cuerpo puede condicionar lo que tu cerebro piensa y así inducirte a sentir ciertos sentimientos y sensaciones ¿Cómo así? Amy Cuddy, psicóloga y socióloga, cuenta en una maravillosa charla de TED -(que te dejamos al final del texto)- que hormonalmente, una persona “poderosa” se caracteriza por tener altos niveles de testosterona (hormona del dominio) en contraste con bajos niveles de cortisol (la hormona del estrés), es decir: personas a las que no les cuesta tomar acciones, pero no están condicionadas por situaciones externas.

Cómo ganar confianza en uno mismo

 

La socióloga afirma también que lo mismo que la mente condiciona nuestro cuerpo; nuestro lenguaje corporal reconfigura nuestro cerebro. Luego de 2 minutos –¡sólo 2 minutos!- de colocarte en una pose de poder, los niveles de cortisol bajan significativamente y los de testosterona aumentan. De igual manera sucede al contrario, es decir, si asumes una postura de desvalorización, encorvada, retrayéndote hacia ti misma, tu cuerpo se sentirá desprotegido, poco seguro. Un súper truco para contrarrestar esta sensación, es tomar agua. Llévate a esa entrevista de trabajo una botellita con agua, porque tu cerebro primitivo asocia el tomar agua con una sensación de seguridad. Verás, en la naturaleza, los animales sólo toman agua cuando se sienten 100% seguros. Cuando tomas un sorbo de agua, tus acciones le dicen a tu cerebro animal, que no estás siendo amenazada y dejas de segregar cortisol.

 

Tú sabes perfectamente que la confianza es el mejor accesorio que una mujer puede vestir. Si la llevas contigo, no habrá nadie que pueda hacerte tambalear, pero ¿qué pasa cuando amaneces con menos ánimo de lo normal? ¿Qué haces cuando los nervios te carcomen justo antes de defender la tesis? o ¡¿De esa primera comida con tu suegra?!

“¡¿Cómo?!”, “Cómo que finge hasta que se haga realidad” ¿Cómo se hace eso? ¿De qué manera? Hay varias. Una de ellas es ponerte guapa, aunque no te sientas particularmente linda ese día. Ponte algo que sepas te queda fantástico, así no haya llegado esa ocasión especial para la que lo estabas reservando. Échate perfume ¿sabes que los buenos olores inducen al buen humor y a la relajación?, usa además ropita interior sexy y/o nueva, si puede ser nueva y sexy ¡mejor!, no importa si nadie en particular vaya a ver ese conjuntico del amor, tu mente lo sabe y lo siente.

 

Otra técnica súper efectiva es caminar como si tuvieras una corona invisible en tu cabeza. Así como suena, siéntete de la realeza. Esto hará que tu postura se estilice mucho más, caminarás más erguida y sin quererlo asumirás una pose de poder. Esto te inducirá una sensación de tranquilidad y asertividad ¡A conquistar el mundo! Lo que nos trae de vuelta a los hallazgos de Amy Cuddy: mantener durante 2 minutos una postura de poder, nos hará sentir más poderosas. Está comprobado en estudios tanto en el reino animal y como en humanos, que cuando nos sentimos poderosas, buscamos ocupar más espacio, abrimos y alzamos los brazos, extendemos las piernas y enderezamos la postura. Así que ya sabes antes de pedir ese préstamo en el banco, de reunirte con un potencial cliente, o de pedirle un aumento a tu jefe, busca el tiempo en tu agenda, tómate sólo 2 minutos, y asume una pose de poder.

 

Via: Emedemujer